Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre VIH y SIDA?

VIH es la sigla correspondiente a “Virus de la Inmunodeficiencia Humana”. Es un retrovirus que infecta las células del sistema inmunitario, defensas del organismo, y destruye o daña su funcionamiento.

En una primera fase, el VIH se multiplica en las células infectadas.

Finalmente, sin tratamiento se produce un debilitamiento paulatino de las defensas y aparecen entonces los signos y síntomas propios de la siguiente fase de SIDA.

Durante varios años el organismo puede permanecer en esta situación de aparente equilibrio, pero el VIH se sigue multiplicando en las células e infectando otras nuevas.

SIDA significa Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

Se dice que una persona tiene SIDA cuando se le diagnostica alguna de las 29 infecciones oportunistas o de cánceres relacionados con el VIH descritos como indicadores de SIDA.

El periodo de tiempo desde que una persona adquiere la infección al desarrollo del SIDA  puede variar considerablemente de unas personas a otras. La mayoría de las personas infectadas por el VIH, si no reciben tratamiento, desarrollan a lo largo de los años SIDA.

El tratamiento antirretroviral puede ralentizar la progresión de la infección.

¿Puedo tener VIH sin saberlo?

Sí. No existen síntomas específicos cuya presencia permita confirmar por sí misma la existencia de infección por el virus del VIH. Es frecuente estar infectado o infectada durante muchos años sin notarlo. La única forma de saberlo es realizándose la prueba del VIH.

¿Qué es la prueba del VIH?

La prueba del VIH consiste en un sencillo análisis de sangre que detecta la presencia de anticuerpos frente al VIH en el organismo. Es voluntaria y confidencial.

¿Debo hacerme la prueba del VIH?

Hay prácticas de riesgo que aumentan la probabilidad de contraer el VIH. Conocer el resultado de la prueba del VIH permite beneficiarse lo antes posible de un seguimiento médico, acceder a un tratamiento eficaz (si fuera necesario) que mejora la calidad de vida, aumenta la supervivencia y permite adoptar las medidas necesarias para evitar la transmisión de la infección.

¿Cuánto tiempo debo esperar para hacerme la prueba?

El resultado de la prueba no es definitivo hasta que no hayan pasado tres meses después de la práctica de riesgo. A esto se le llama “periodo ventana”.

¿En qué consiste la prueba rápida de detección del VIH?

La “prueba rápida” hace referencia al tiempo de espera desde la extracción de la sangre hasta la obtención del resultado de la prueba. En esta tipología de pruebas el tiempo se reduce de una semana, que es lo que suele tardar la llegada de los resultados, a aproximadamente unos 20 minutos e incluso a un minuto.

Existen dos tipos de pruebas rápidas frente al VIH:

  • En sangre: Se usa una pequeña muestra de sangre que se obtiene con un pinchazo en un dedo.
  • En mucosa oral: Se realiza extrayendo una pequeña muestra de fluido oral entre la encía y la mejilla.

Para que el resultado sea definitivo, igualmente será necesario esperar las 12 semanas (3 meses) del período ventana, desde la última práctica de riesgo de transmisión del VIH hasta el día de realización de la prueba rápida.

En caso de obtener un resultado positivo en una prueba rápida frente al VIH siempre tendrá que ser confirmado.

¿Cuáles son las medidas de prevención ante el VIH?

Para prevenir la transmisión del VIH disponemos de los siguientes métodos barrera, que separan los fluidos potencialmente transmisores del VIH de las posibles puertas de entrada:

  • Uso del preservativo masculino desde el comienzo de cualquiera de las siguientes prácticas sexuales: penetración vaginal (pene+vagina), penetración anal con lubricante de base acuosa (pene+ano) y felación (boca+pene).
  • Uso del preservativo femenino desde el comienzo de la penetración vaginal (pene+vagina) o de la penetración anal; en estas prácticas se puede usar indistintamente el preservativo masculino o el femenino.
  • Uso de banda de látex para el cunnilingus (boca+vagina), el contacto entre dos vulvas (tijeras) y anilingus (boca+ano), en caso de presencia de sangre. Como es difícil de encontrar, se puede sustituir con plástico o film para alimentos, o también cortando verticalmente un preservativo masculino o femenino, y obteniendo así un rectángulo.

No se pueden usar dos preservativos al mismo tiempo ya sean masculinos o femeninos, ya que el roce podría dañarlos, y se facilitaría su ruptura.

¿El VIH sólo afecta a un grupo limitado de personas?

El VIH  puede afectar a cualquier persona que no tome precauciones a la hora de evitar la transmisión. Este grupo de personas comprende a la población en general, sin distinción de edad, raza, orientación sexual o el número de relaciones sexuales que se tengan. No importa dónde, con quién, cuándo o qué se haga, lo importante es que se adopten medidas de prevención o no.

¿Cuál es el riesgo de infección por el VIH en una penetración anal?

La penetración anal siempre produce microlesiones (en el ano y en el pene) y supone un alto riesgo de transmisión del VIH y de otras infecciones de transmisión sexual (ITS). El VIH está presente tanto en el semen como en la sangre, por tanto la transmisión del VIH puede ocurrir por la presencia de sangre sin que exista eyaculación. El riesgo de infección por VIH existe, tanto para el que penetra como para el que es penetrado aunque es mayor para el segundo, y aumenta con la presencia de lesiones genitales y por otras ITS.

¿Cuál es el riesgo de infección por el VIH en una penetración anal (ambos hombres) si desconozco si mi pareja es portador del VIH?

Si tienes una penetración anal, receptiva o insertiva, con un hombre del que desconoce su estado serológico con respecto al VIH o son una pareja serodiscordante (uno positivo y otro negativo al VIH), usa correctamente un preservativo desde el principio de la penetración junto a un lubricante no graso (soluble en agua).

Los lubricantes grasos (cremas corporales, vaselina, mantequilla, etc.) dañan el preservativo y podría romperse, por lo que se desaconseja su uso.

¿Me puedo infectar por una felación?

Aunque el riesgo potencial de transmisión del VIH es mucho menor que en la penetración anal o vaginal, la felación no está completamente exenta de riesgo.

El riesgo es mayor si la persona infectada eyacula en la boca de quien la realiza. Si no hay eyaculación se reduce mucho el riesgo de infección por VIH, pero el riesgo de adquirir otras ITS como sífilis, gonorrea, hepatitis B, herpes o condilomas es importante, tanto en la persona a la que le realizan la felación como para quien la realiza.

El riesgo de transmisión, tanto del VIH como de otras ITS, se reduce si se utiliza correctamente el preservativo en la felación.

¿Me puedo infectar por un cunnilingus?

Existe un riesgo teórico de transmisión del VIH, aunque es muy bajo. De mujer a mujer no se ha confirmado hasta la fecha ningún caso de transmisión por esta práctica sexual.

El cunnilingus comporta riesgo potencial de transmisión del VIH cuando se le practica a una persona infectada, debido al posible contacto del flujo vaginal o sangre (que contienen virus) con la mucosa bucal, pero el riesgo es muy bajo. En cambio, al igual que en la felación, el riesgo de adquirir otras ITS es importante.

El cunnilingus no tiene riesgo de transmisión si lo realiza una persona que posee el VIH, ya que el VIH no se transmite a través de la saliva.

El riesgo se puede reducir utilizando métodos de barrera como preservativos abiertos, toallitas de látex o protectores de plástico.

¿Qué es la profilaxis post-exposición?

Ver apartado en prevención en esta página web.

Mitos y realidades sobre el VIH y el SIDA

Para saber más:

Consultar la siguiente página web: http://gtt-vih.org/aprende/publicaciones/infovihtal/espanol

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